Como escribir una novela / Método, estructura y características

En este artículo aprenderás cómo escribir una novela. A diferencia de otras guías de internet que suelen venderte un libro y resumirte cuatro cosas, aquí te ofrecemos una guía completa paso a paso con varias secciones. Empezaremos por la práctica: cómo escribir una novela con un método propio con ejercicios y calendario a cumplir.

También, más abajo te ofrecemos recursos teóricos y herramientas: Qué es una novela, cuáles son sus tipos y características, libros y manuales de consulta, otras webs de referencia con artículos interesantes, consejos de escritores y más.

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Escribir una novela: Preparativos previos

Como decía Martin Amis, escribir es un “ejercicio eminentemente físico”. Una novela, siempre, exige un trabajo físico constante que va a durar muchos días. En términos cuantitativos, escribir una novela no es lo mismo que escribir un poema. Eso está claro.

Así que antes de lanzarte a la escritura (te presentaremos un método específico con un calendario que podrás seguir), vamos a repasar qué condiciones necesitas antes de empezar a escribir. ¿Cuándo es el momento adecuado? ¿Cuándo siento que estoy preparado para escribir una novela? ¿Qué necesito para hacerlo?

Preparación previa: estado mental y tema

Muchos son los escritores que han comentado a lo largo de la historia los tormentos que puede suponer la escritura de una novela. Uno no debe empezar esta tarea si no está en una situación estable y en plenas condiciones emocionales. Es al revés de lo que dicen: estar mal no ayuda a hacer literatura.

A menos que haya un arrebato de creatividad, lo ideal es reflexionar antes de lanzarse a la escritura de una novela. Y estar en un estado de salud bueno. Pues la escritura es física y cansa y consume.

Por otro lado, es muy aconsejable no empezar nada si no se sabe qué se va a hacer. Una novela es un texto muy largo con muchos giros que requiere de un mínimo planteamiento previo. Estas son las cosas que deberías empezar a pensar antes de lanzarte a escribir:

  • Tema: De qué irá mi novela. Este es un punto clave. No te entregues a cualquier idea. Como consejo básico: entrégate a la escritura de una idea que llevas tiempo pensando. Muchas veces los fogonazos son cegadores. Escribamos sobre algo que hayamos elegido cuidadosamente y estemos seguros de ello.
  • Mensaje: ¿Quiero decir algo con ella? ¿Qué?
  • Trama: Qué pasa en mi novela y cómo
  • Estructura: En qué orden y con qué extensión pasan las cosas. Aquí, si no eres un novelista experto, es fundamental que crees una escaleta con la estructura de capítulos de la novela y qué va a ocurrir en ellos. Así como un esquema de personajes, estilo y otros referentes a tener en cuenta.
  • Personajes: Cuáles son sus personajes y cuáles son sus relaciones
  • Tono: Cómo quiero que suene la novela -es importante mantener un tono estable a largo plazo-.

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Método de gestación y escritura de una novela en tres meses

A continuación, te exponemos un método que imita los calendarios de embarazo. Sin embargo, nuestro embarazo / escritura de la novela, va a durar mucho menos: la tendremos en tres meses. Así, desglosamos por partes los diferentes momentos de escritura y qué debemos hacer en ellos.

Primera semana: antes de ponerse a escribir

Hemos decidido que vamos a escribir una novela y hemos cumplimentado los preparativos previos. Podríamos empezar en cualquier momento. Pero: ¿cónviene lanzarse sin paracaídas para conseguirlo? No. Mejor preparémonos.

Esta primera semana dedicaremos cada día a escribir 1000 palabras. Sin embargo, no escribiremos nuestra novela, sino nuestro diario. Ideas libres, sin presión. Que el texto fluya porque no lo va a leer nadie. Puedes contar lo que te ha ocurrido en el día. Otra idea interesante: describir lo que piensas escribir en la novela, contártela a ti mismo, etc.

Esta primera semana también empezaremos una costumbre importante: levantarnos a las seis de la mañana. Habrá dos opciones de trabajo: se seis a ocho, o bien por la noche, tres horas. Si no puedes cumplir con este horario, no te preocupes: busca un espacio de tres horas al día para aplicar el método. Pero créeme, madrugar es un potenciador de la escritura.

Tendremos, importante, a nuestra disposición todos los gadgets y utensilios indispensables para un escritor que quiere escribir una novela.

Segunda semana: El inicio controlado de la escritura

Aquí, si hemos hecho los preparativos y ya llevamos una semana escribiendo, ensayaremos dos cosas: por un lado empezaremos a escribir la novela por el principio. Ensayaremos principios. Por otro, si hemos hecho una escaleta previa, probaremos a escribir algún capítulo suelto con el que nos sintamos cómodos.

No debes decaer si no te gusta el resultado. Esta semana tratamos de arrancar con la novela y lo que buscamos es encontrar un tono, un estilo, un temperamento del texto. Prueba varios inicios hasta que uno de ellos te impulse a seguir escribiendo.

La escritura de capítulos sueltos, sin seguir el orden, tiene sentido si lo pensamos bien. En esos capítulos sueltos podemos ver si el tono escogido para el principio se sostiene. Ya volveremos sobre ellos en la escritura lineal.

Esta semana escribiremos 1000 palabras al día.

Otro elemento importante que introduciremos: el ayuno. Procuraremos escribir nada más despertar y si desayunar. Si estás demasiado débil, claro, desayuna. Si no, comprobarás que el ayuno y el madrugar hacen que tu mente sea una esponja limpia de los problemas del día. Buen momento para escribir una novela. Y solitario momento.

De la semana dos al primer mes: consolidación

Aquí ya hemos encontrado un tono y un inicio para nuestra novela. Y hemos escrito algún capítulo y vemos que está bien. Lo que vamos a hacer es a endurecernos en nuestra práctica diaria.

Ahora pasaremos a escribir 1500 palabras diarias.

Escribiremos linealmente, desde el principio en adelante.

Aunque también nos daremos permiso para seguir escribiendo capítulos sueltos (o el final de la novela, quién sabe) si nos apetece.

Es importante en este punto que a nuestro alrededor la vida sea estable. Que de lunes a viernes ocurra lo mismo, y tengamos el mismo horario. Tendremos un día de descanso a la semana. Pero aquí es primordial asegurarse de que tomamos una rutina. Si tenemos muchos amigos que nos molestan, es el momento de retirarse. Escribir una novela exige sacrificio.

Segundo mes: culminación y primera revisión

Cuando llevemos más de 10.000 palabras escritas de nuestra novela, empezaremos a hacer el siguiente ejercicio:

Cada vez, antes de ponernos a escribir donde lo habíamos dejado, leeremos el texto desde el principio y empezaremos a hacer correcciones y a ver si se sostiene. Así empezaremos a moldearlo para darle integridad.

Así, primero revisamos y luego seguimos escribiendo. 1500 palabras al día.

Aquí llegaremos hasta el final de la novela. Si tu novela va a ser muy larga, no importa, añade los días que haga falta. Ya estarás en zona segura, dentro de la rutina de trabajo. No tengas prisa nunca en acabar de escribir una novela.

Cuando acabes la primera versión del borrador, te tomas cuatro días de descanso.

El quinto día empiezas la revisión minuciosa desde el principio.

Si un capítulo no te gustas, te reservas un espacio para ensayar una reescritura.

Tercer mes: culminación de la novela

Después de la primera revisión, necesitaremos una semana y media de descanso en la que no tocaremos el manuscrito de la novela. Haremos cualquier otra cosa excepto pensar en ella.

El día 15 del descanso, cogeremos el manuscrito y haremos una segunda revisión. Estos 15 días son fundamentales para tomar distancia con el texto, hacer que sea un poco menos nuestro y poder corregirlo con perspectiva.

¿Qué hago cuando he acabado de escribir? La búsqueda de editor

Aquí llega un punto clave que hemos desarrollado con mayor profundidad en otro artículo sobre cómo buscar editor. Pero aquí te daremos consejos básicos, muy lógicos y seguro que útiles. Presta atención:

Un error muy común que cometen los escritores es pecar de timidez. Tienen un manuscrito de una novela y lo que empiezan a hacer es a enviarlo por correo. Ese es el método clásico. Olvídate.

Vamos a pensar tácticamente. Tenemos un manuscrito. Lo que vamos a hacer es:

  • Identificamos todas las editoriales que por la temática, la trama y el estilo de nuestra novela podrían estar interesadas en leernos.
  • Identificamos qué editoriales aceptan manuscritos.
  • En lugar de enviar el manuscrito, empezamos a interesarnos por los actos públicos de dichas editoriales y tratamos de conocer a sus editores. Leemos sus libros, las conocemos, si podemos trabamos cercanía por afinidad con los editores. De nada sirve ser un farsante: tienes que tratar de publicar tu novela en una editorial que te guste.
  • Sólo entonces, cuando hayamos creado un vínculo mínimamente emocional y real, entregaremos el manuscrito de nuestra novela. Así estaremos seguros de que, como mínimo, será leído y apreciado

Consejos prácticos para el día a día del escritor

Muchos escritores llevan cuadernos de notas donde, primero, plantean la estructura de forma esquelética. Los puntos de giro, el orden de los acontecimientos, cómo son los personajes. Toda preparación previa siempre es buena ante una tarea tan titánica como es el escribir una novela. Pero una vez ya has realizado la preparación y quieres lanzarte a escribir, aquí algunos tips básicos:

  • Márcate una meta diaria. Como decía Stephen King, debes leer y escribir cada día sí o sí. Ponte una meta que no sea muy ambiciosa para empezar. Por ejemplo, escribir mil palabras al día. En treinta días, tendrás treinta mil palabras, casi la mitad de una novela.
  • Encuentra un horario fijo para escribir. Mientras uno escribe una novela, está muy solo. Es necesario. Busca en qué momento del día creas mejor y resérvatelo para escribir esas mil palabras diarias.
  • No comas antes de escribir. Este es un consejo importante. Escribir en ayunas es beneficioso, el cerebro funciona mejor. Por eso muchos escritores escriben nada más despertarse, al amanecer, y no por la noche.
  • Cuando te quedes sin ideas, sal a pasear. Si te has quedado bloqueado, no te obceques. Déjalo estar y sal a la calle a pasear. El caminar estimula las ideas, hace fluir la sangre. Otro truco: abrir y cerrar los puños para mover un poco más de oxígeno por tu cerebro. Pequeños ejercicios físicos prácticos pueden darnos fuerza para escribir.

Manuales de escritura creativa de autores de nivel y otros recursos

Te dejamos aquí tres libros imprescindibles, a nuestro juicio, para impulsaros a escribir novelas.

  • El de Stephen King, porque da energía y ganas para escribir, así como pequeños consejos prácticos. En Mientras Escribo, nos habla de cómo se inició como escritor y cuál era su método. Da consejos muy útiles si pretendes escribir literatura comercial.
  • El de John McKee porque es excelente para aprender cuestiones técnicas de montaje y personajes. Se trata de un manual orientado a la escritura de guiones, pero para asuntos como el tema, la trama, la estructura, los personajes, es una Biblia esencial que debes tener siempre junto a ti.
  • El de John Gardner porque es el que mejor profundiza en elementos de estilo y composición. Esta es una verdadera joya como manual. Muy bien escrito y muy agudo en sus comentarios. Se fija menos en lo comercial, más en los secretos del estilo y la forma.

Recursos gratuitos que te ayudarán a escribir

Teoría de la novela: qué es, características y tipos

A continuación, te ofrecemos recursos teóricos para que puedas orientarte mejor. Es posible que el término novela sea muy amplio en sí mismo. Por lo que aquí lo acotamos. Primero, analizamos qué es una novela. Luego, cuáles son sus características principales. Y, al final, repasamos los tipos de novela que existen.

Qué es una novela

Antes que nada, la novela es un género literario. Sus inicios son difusos. La novela moderna se inicia con El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Cervantes.

No obstante, tiene importantes precedentes. Los orígenes de la novela se tienden hasta la novela griega, con obras como Dafnis y Cloe, de Longo de Lesbos. Entre un punto y otro, destacan las novelas en verso medievales. Su influencia es la base de la obra de Cervantes.

El siguiente punto crucial en la historia de la novela es el Siglo XIX. Surge la novela realista. Debido a los avances tecnológicos del momento, conoce un auge de popularidad nunca visto. Se beneficia tanto de la invención de los tipos móviles de imprenta, como de los periódicos. Surgen las novelas por entregas, los antecedentes más primarios de lo que hoy se conoce por series de televisión.

Por último, en el Siglo XX se produce la Edad de Oro de la novela. Los autores del momento llevan este género a sus máximas cotas de complejidad. Es lo que se conoce como autores modernitas. Faulkner, Joyce, Proust, Musil, Broch, etcétera.

Características de la novela

Podemos concluir que su característica más propia es la mutabilidad. Es decir, la de ser una forma abierta. La de poder incorporar lo que se le antoje. Luego podemos añadir que, en comparación con otros géneros literarios, es el de mayor extensión. De las 200 páginas en adelante.

Quizá pienses que otra de las características de la novela es relatar hechos ficticios. Pero no. Existen novelas de no-ficción, novelas periodísticas, novelas autobiográficas… En este caso, lo que designa esos textos literarios como novela son sus elementos distintivos. La estructura, los tipos de personajes, los tipos de narrador, los diálogos… Y el propósito final del escritor, claro.

A continuación, repasaremos las cuatro categorías que consideramos clave a la hora de construir una novela. Se trata de características que se comparten con otros géneros literarios, pero que en la novela alcanzan un mayor grado de complejidad. Hablamos de los tipos de narrador, los tipos de personajes, los diálogos y la estructura. A nuestro modo de ver, estas son las cuatro características básicas de la novela.

Las comparte también con el cuento y podría compartirlas incluso con un poema. La Odisea o la Ilíada, por ejemplo, dos poemas que a su vez pueden ser leídos como novelas.

Tipos de narrador

El elemento más básico e importante son los tipos de narrador. Distinguimos entre dos tipos de narrador principales. El narrador omnisciente y el narrador limitado. El omnisciente es como Dios; sabe todo lo que sucede en el mundo de la historia.

El narrador limitado, es el que narra desde una primera persona o segunda persona. Es decir, el que está limitado a su propia experiencia. Lo que narra no es externo a él. No conoce la todalidad de los hechos.

Sin embargo, los tipos de narrador también se pueden combinar. No sería lo más habitual y deberías encontrar una justificación para hacerlo. Pero en este sentido no hay límites.

tipos de narrador

Tipos de personaje

Los tipos de personaje se refieren a las funciones que un personaje cumple en la historia. Es decir, uno, el protagonista, es el héroe. Otro, el antagonista, el villano. Un tercero, el ayudante del héroe. Ahora bien, por tipos de personaje puede entenderse algo mucho más amplio.

Los tipos de personaje son también tipos humanos. Podemos hablar de un personaje de moral dudosa. De un personaje estúpido. De un personaje atractivo. Y también podemos hablar de tipos de personaje vinculados a subgéneros. El ejemplo más obvio sería el del detective o el policía de la novela negra. No hay, como ves, una sola definición de tipos de personaje.

tipos de personajes

Diálogos

Los diálogos no son estrictamente necesarios para escribir una novela. Pero sí muy útiles. Imprimen velocidad y dinamismo a las escenas. Dan sensación de inmediatez. Y si están bien llevados, los diálogos pueden emplearse para sacar a la luz distintos conflictos.

Hoy día, además, tienen una importancia crucial. Ya no son un elemento accesorio. La inclusión de diálogos sugerentes es una propiedad casi irrenunciable para escribir una novela comercial. Y abundan muchísimo en prácticamente cualquier subgénero.

Permite que te hagamos ahora una sugerencia práctica sobre cómo escribir una novela. Podrías, por ejemplo, escribir primero todos los diálogos, y anotar unas cuantas pinceladas contextuales. Luego, sobre ese borrador, darle volumen y cuerpo a la historia. Es un modo de avanzar rápido. Y, sobre todo, de forma sistemática. Cuando tengas ese primer borrador escrito, será todo mucho más fácil.

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Estructura de una novela: la clave

Hay muchos tipos de escritores. Cada uno tiene una forma de afrontar la estructura de una novela. Algunos escriben sobre la marcha, las así llamadas novelas río. Pero para un escritor novel conviene tener bien estructurada la novela si no quiere que se le vaya de las manos. Primero, haremos una estructura sobre el papel, con los puntos básicos de la trama. Toda novela puede tener como mínimo tres puntos básicos: inicio, nudo / giro, y desenlace. A partir de aquí, la estructura puede estirarse, tener múltiples nudos, varias tramas en paralelo, etc.

Esbozar sobre el papel el esqueleto y el orden de los capítulos, y ubicar los puntos de giro de la trama ayuda mucho a conseguir un resultado más equilibrado. Sobre todo al principio, en los primero intentos de escritura. Aquí te sugerimos algunos tipos de estructura:

  • La estructura va del punto A al punto B.
  • La estructura es circular, como Finnegans Wake de Joyce, o el relato Continuidad de los parques de Cortázar.
  • La estructura es fragmentaria: los capítulos tienen vacíos argumentales entre sí. Pueden ser lineales o no temporalmente.
  • La estructura de la novela coral: en este caso, cada capítulo es la voz o punto de vista de un personaje, creando un “coro” de voces.

Cuáles son los tipos de novela

Lo más elemental para designar tipos de novela es recurrir a los subgéneros literarios. Los más conocidos son el de aventuras, el de misterio, el negro, el de terror, el de fantasía, el de ciencia ficción… Es muy importante que los tengas en cuenta en tu ejercicio de escritura creativa.

Cada subgénero tiene unas guías que debes seguir. Por supuesto, puedes escribir tu novela sin atenerte a ninguno en particular. Pero aunque sea involuntariamente te aproximarás a ciertos tipos de novela. Por eso, es mejor que tengas claro a cuál te quieres aproximar y aprovecharte de ello. Te ayudará a saber qué aporta tu libro.

Para informarte de las guías de cada género en particular, recurre a nuestros otros posts. De momento, te daremos un ejemplo. Supongamos que quieres escribir una novela de fantasía. Más concretamente, de fantasía épica. Las guías del género serían el worldbuilding, la gesta heroica, los elementos fantásticos… A su vez, dentro de este subgénero, puedes optar por distintos caminos. Los más habituales son low fantasy o high fantasy. Depende del grado de fantasía que incluya.

Antes de escribir una novela, debes conocer en profundidad el subgénero que quieres tratar. Y, a partir de ahí, pensar en darle una vuelta de tuerca.

Otra clasificación: tipos de novela según su forma

Los géneros literarios definen tipos de novela según sus contenidos. Pero también se pueden determinar tipos de novela según su forma. Es decir, según el modo en que hayan sido escritas. Desde este punto de vista, podemos distinguir entre novelas realistas, modernistas, en verso, posmodernas… Generalmente, estos tipos de novela están vinculados con la historia de la literatura.

Por novela realista se entiende una novela canónica, que retrata la realidad tal como es y cuenta una historia lineal. Así era como se hacía en el S. XIX. Por novela modernista, una novela que, por momentos, puede rozar la experimentación. Que juega, deforma y explota las potencialidades de la novela en distintos aspectos. En el S. XX, lo llevaron a cabo autores como Woolf, Musil o Broch.

Hay otros tipos de novela. Por ejemplo, los que se adscriben a una corriente artística determinada. Una novela surrealista, una novela de realismo mágico y demás. Sobre estos tipos de novela también encontrarás en nuestra web

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