El narrador en primera persona: guía

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El narrador en primera persona: guía

Antes de abordar un texto de escritura creativa, debes tomar unas cuantas decisiones técnicas. La primera de ellas es la de decidir qué tipo o qué tipos de narradores emplearas. Es decir, desde qué punto de vista te dispondrás a relatar la historia que tienes en mente. Y a mayores, con qué rasgos estilísticos se pronunciarán dichos narradores. En esta entrada repasaremos en profundidad el narrador en primera persona: Cómo dominarlo.

La elección es importante

El narrador omnisciente es el tipo de narrador más habitual. Coincide con el narrador en tercera persona. Con aquel que tiene un control absoluto de los hechos y de lo sucedido en el mundo del relato. Con aquel que, a grandes trazas, puede compararse con un Dios.

En tal caso, los sucesos se presentan de forma transparente y presuntamente objetiva. No hay trampa ni cartón. A menos, claro, que el narrador omnisciente incurra en una elipsis. Que dejes a propósito un hueco en la narración, a modo de misterio que resolver. Tal es el ejemplo de novelas como Santuario, de William Faulkner.

El narrador omnisciente es el que incluyen por antonomasia las novelas realistas. Y la gran mayoría de novelas folletinescas o, lo que es lo mismo, las antiguas novelas best-seller. Pero ahora eso está cambiando. Piensa en novelas como Perdida, de Gillian Flynn. O en La chica del tren, de Paula Hawkins. O en La mujer en la ventana, de A. J. Finn.

Todas estas novelas emplean otro tipo de narradores. El llamado narrador en primera persona. Así que no importa qué literatura aspires a hacer, más o menos comercial. El narrador en primera persona se ha convertido en una técnica fundamental para cualquiertexto de escritura creativa. Por eso hemos decidido hacer esta pequeña guía.
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Profundiza en los tipos de narradores con nuestra guía completa –>
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Cómo se construye un narrador en primera persona

Lo primero que debes tener claro es que el narrador en primera persona no es objetivo. Al contrario, está afectado por los sucesos que narra. Ya sea porque forman parte de su propia experiencia o porque los está narrando en tiempo presente. Partiendo de esta base, pueden inferirse distintos tipos de narradores en primera persona.

El más convencional es el narrador autobiográfico. Piensa en cualquier novela donde un personaje narre parte de su pasado. Cómo ha llegado a su circunstancia actual o a ser quien es. O, en resumidas cuentas, cualquier experiencia que le parezca digna de constituir una historia. Este tipo de narrador se expresa, fundamentalmente, en tiempos verbales en pasado.

La irrupción del monólogo interior

Por contrapartida, otro narrador en primera persona es el que se expresa en presente. El que va narrando las cosas a medida que éstas le suceden. Este narrador ya no es tan convencional. Se relaciona con la técnica del monólogo interior y, por tanto, con la literatura de vanguardia. Con la que se gestó desde el S. XX hasta nuestros días.

Hasta entonces, la narración autobiográfica, novelada o no, era un tronco común de los géneros literarios. Cuando menos desde la aparición de las confesiones de San Agustín de Hipona, en el S. IV. El monólogo interior, no. Éste consiste en recrear de forma inmediata el pensamiento de un personaje. Con todo lo que ello conlleva: confusión, información innecesaria o imprecisa, verborrea… El resultado depende del grado de realismo con que se quiera recrear.

Ahora bien, esta distinción entre narrador autobiográfico y monólogo interior no es tajante. Es muy habitual que se entremezclen. Que, en mitad de un monólogo interior, un personaje puede lanzarse a recordar una etapa o una experiencia de su vida. Que, en mitad de una narración autobiográfica, el personaje haga referencias a su presente inmediato.

Puedes combinar ambos tipos de narrador sin ningún problema. Y al mismo tiempo, debes de tener claro que tienen algo en común: ambos suelen estar personalizados. Es decir, que no son simples voces flotando en el vacío y narrando una historia. Tienen fobias, prejuicios, traumas, tics lingüísticos, modos de expresarse, gustos, ideología… En fin, lo que se suele llamar un mundo propio.

Y por supuesto, el acceso que tengo a la veracidad de los hechos que narran, puede ser parcial. Esto da pie a grandes conflictos, digamos, de orden cognitivo. Y ponen en pie un misterio de forma automática. Es lo que sucede, por ejemplo, en la película Rashomon, de Akira Kurosawa. Varios personajes narran versiones distintas de un crimen. El espectador no sabe hasta el final de cuál ha de fiarse.

Ejemplos y guía de lectura

Como muestra literaria de narración autobiográfica, puedes recurrir a Jane Eyre, de Charlotte Brontë. Un clásico de la literatura inglesa. Y si quieres algo más contemporáneo, a Objetos afilados, de Gillin Flynn. O a cualquier otra de las otras novelas best-seller que hemos mencionado en la introducción.

Como muestra de monólogo interior, tienes el capítulo final de Ulises, de James Joyce. Y sobre todo, El ruido y la furia y Mientras agonizo, ambas de William Faulkner. En estas tres novelas verás otras tantas variantes muy contrastadas de monólogo interior.

Además, El ruido y la furia incluye un importante logro técnico. Al igual que Rashomon, la película de Kurosawa, contrapone los puntos de vista de varios personajes. La diferencia con respecto a la película, es que el resultado de Faulkner es todavía más profundo y rico. Faulkner sitúa los monólogos en tiempos distintos y abarca un arco temporal muchísimo mayor. Y por supuesto, abarca toda una serie de matices lingüísticos y estilísticos ausentes en la obra de Kurosawa.

El narrador testigo

Para finalizar, querríamos dejar apuntado que existe otro tipo de narrador, el narrador testigo. Se trata de un personaje que ha presenciado unos hechos en torno a los cuales gira el relato. O al menos parte importante de él. Y que los narra en primera persona.

Es muy habitual en la novela negra en la novela de misterio. Y muy útil, en general, en la escritura creativa. Por ello, preferimos dedicarle un artículo aparte de aquí a unas semanas.

Esperamos que esta pequeña guía te haya sido de utilidad.

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About the author 

Iago Fernández

Tengo a mi cargo las secciones dedicadas a la escritura creativa y a la teoría de la literatura. Soy graduado en Teoría de la literatura comparada, realizo la tesis post-doctoral en la Universidad de Oxford y cuento con experiencia como trabajador en el sector editorial español. Actualmente estoy en proceso de terminar mi tesis sobre literatura. Mi género preferido es la novela negra, pero en realidad soy un lector omnívoro de clásicos.

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