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Tipos de novela: guía completa

Tipos de novela: guía completa
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Para hablar de tipos de novela, nosotros preferimos centrarnos en los géneros literarios. La razón es que un género literario incorpora guías o patrones de escritura muy nítidos. Es decir, que puede entenderse fácilmente qué es lo que hace de un texto literario una novela negra, histórica o fantástica. Al mismo tiempo, enmarcar tu novela en un género literario ayuda mucho a su venta y a su promoción. El público y el editor ya saben lo que pueden esperarse. Y tú también tendrás claro cuál es el marco dentro del cual podrás aportar alguna innovación literaria.

Por otra parte, hay otros tipos de novela que es útil conocer. Pueden darte ideas de escritura creativa o ayudarte a especificar tu obra. Como escritor, lo mejor es que conozcas todas las posibilidades que tienes a tu disposición. Para adentrarnos en otros tipos de novela, escribiremos otro artículo.

En cuanto a los géneros literarios, encontrarás algunos un tanto inusuales. Novela de formación o bildungsroman, novela distópica, novela costumbrista… No son etiquetas que suelan aparecer junto a novela de misterio o novela histórica. Si las incluimos es porque ayudan a matizar los contenidos de una novela. En algunas ocasiones, como es el caso de la novela distópica, se tratará más bien de subgéneros. En este caso, de la literatura de ciencia ficción o sci-fi. Y a su vez, estos subgéneros podrían ramificarse en otros. Entre los tipos de novela distópica estaría, por ejemplo, el de la novela postapocalíptica.

Novelas realistas

De entre todos los tipos de novela, éste es el más difuso. Una novela realista es aquella que simplemente “retrata la realidad tal y como es”. Como etiqueta, se refiere sobre todo a las novelas realistas del S. XIX. A nivel formal, sueles contar una historia lineal. Es decir, que va de un punto A a un punto B, sin hacer oscilaciones temporales. Los maestros de la novela realista son escritores como Flaubert o Balzac. Si lees cualquiera de sus novelas, entenderás que no narran grandes aventuras. Más bien, se centran en la vida cotidiana de sus personajes y en el desarrollo de su biografía.

Como género, da pie a mezclarse fácilmente con otros tipos de novela. Dentro del marco de la vida cotidiana o de la biografía de un personaje, puede ocurrir de todo. Por ejemplo, La chica del tren, de Paula Hawkins, sería un ejemplo de novela realista cortada con novela negra. Evidentemente, no se comercializa como tal. Pasa sólo por novela negra o de misterio. Pero el punto fuerte de la novela es precisamente el marco cotidiano y banal de los hechos.

Por último, en la novela realista, en cuanto a tipos de narrador, abunda el narrador omnisciente. Y los diálogos son muy importantes. Ayudan a caracterizar el habla local y los giros lingüísticos propios de los personajes. Aportan “realismo”.

Novela epistolar

Estas novelas consisten en un conjunto de cartas que intercambian los personajes de la obra. Hoy día, ha perdido vigor como género. Pero la carta es un elemento literario a tener en cuenta dentro de la escritura creativa. Un buen ejemplo de ello es el comienzo de La Mansión, de E. M. Forster. Las primeras páginas son las cartas que un personaje le escribe a otro. Luego la historia continúa siendo narrada en tercera persona por un narrador omnisciente. Esas dos cartas sirven para poner en situación al lector.

Hoy día, también puedes modernizar este elemento literario. Puedes incluir en tu novela e-mails, transcripciones de mensajes de voz o cualquier elemento similar.
La novela epistolar por excelencia es Pamela, de Samuel Richardson. O quizá Clarissa, del mismo autor. Pero la más famosa es la de Las penas del joven Werther, de Goethe.

Novela autobiográfica

Entre los tipos de novela literaria, éste es el que más altura ha cogido últimamente. Consiste en que un autor relate hechos sucedidos en su propia vida. Y no tiene por qué hacerlo en primera persona. Puede optar entre varios tipos de narradores. En la trilogía del padre, Edward St. Aubyn escribe en tercera persona. En la hexalogía Mi lucha, Knausgard escribe en primera.

Este género encierra ciertos peligros. Es muy habitual que se publiquen novelas autobiográficas que no significan nada. Que, estén mal o peor escritas, carecen de potencia literaria. Esto se debe a algo obvio. Si quieres escribir una novela autobiográfica, tiene que haberte pasado algo objetivamente interesante. Los ejemplos anteriores son un tanto escabrosos, pero funcionan. Edward St. Aubyn sufrió abusos cuando era menor por parte de su padre. Cayó en las drogas, en el alcoholismo. En el caso de Knausgard, su padre era alcohólico. Y su vida, hasta ser escritor de éxito, era un desastre.

También hay novelas autobiográficas que tratan temas universales o banales. La muerte de un ser querido, por ejemplo. En este caso, una de las muestras más brillantes es Nada se opone a la noche, de Delphine Vegan. En un caso como éste, la forma en que el escritor indaga en lo vivido hace la novela original.

Novelas de formación

En teoría de la literatura se las conoce como Bildungsroman. Relatan el periodo de formación de una persona. El transcurso que va desde el comienzo de su formación, hasta que forma parte del mundo social. Entre las más famosas, está Los años de aprendizaje de Wilhem Meister, de Goethe. Y por supuesto, David Copperfield, de Charles Dickens. En ambas, el recorrido de los personajes se emplea para ir describiendo estancias sociales. Es decir, el mundo en el que finalmente se tendrán que integrar.

A la vez, la novela de formación se fusiona fácilmente con otros tipos de novela. Por ejemplo, con la novela de fantasía o con la novela realista. Toda la saga de Harry Potter es, a fin de cuentas, una colosal bildungsroman fantástica. Que integra, además, elementos de misterio e incluso de novela negra.

Novelas históricas

Al menos en España y Latinoamérica, éste es uno de los tipos de novela más potentes. Se centra en recrear sucesos históricos, no necesariamente relevantes. O a ambientar una historia, la que sea, en un tiempo histórico. El ejemplo más famoso de este género son Los pilares de la tierra, de Ken Follet. En el nombre de la Rosa, de Umberto Eco. O, más alejado de la literatura comercial contemporánea, casi cualquier novela de Balzac.

Un rasgo particular de la novela histórica es la posibilidad de incluir personajes históricos. Entre los tipos de personaje, éste ofrece características singulares. En primer lugar, puede ser reconocido de inmediato por el lector. Pongamos como ejemplo el Napoleón Bonaparte que sale en Guerra y Paz, de Tolstoi. En segundo lugar, de ser así, podemos jugar con las expectativas del lector.

Presentar una nueva visión de ese famoso personaje. Esto lo hace Torrente Ballester en La isla de los jacintos cortados. Del mismo modo, los tipos de personaje histórico-famosos son un aliciente para las ventas.

Novelas de ciencia ficción

Gracias a las series de TV, han conocido un éxito reciente. The Handmaid´s Tale, de HBO, es una adopción de El cuento de la criada, de Margaret Atwood. En novelas como ésta, se narran hechos situados en un futuro más o menos lejano. Su nacimiento y auge está vinculado a las revistas pulp. Revistas de bajo coste dedicadas a publicar material de ficción, horror, suspense, etcétera. Tuvieron un boom a finales de la década de los 50.

Las novelas de ciencia-ficción tienen una considerable variedad de subgéneros. En primer lugar, se debe distinguir entre hard science fiction y soft sciencie fiction. Los diferencia el grado de precisión científica de las novelas. En segundo lugar, cabe destacar como importante subgénero el de la distopía. La distopía retrata un mundo futuro indeseable. Donde la población es reprimida por un estado totalitario o donde no hay recursos.

Novelas de fantasía

Este género se centra en historias que transcurren en un mundo fantástico. Entre sus características, destacan los tipos de personaje y el worldbuilding. Los tipos de personaje están muy marcados. El héroe o el grupo de héroes por un lado, y los antagonistas por otro. Piensa en Frodo, de El señor de los anillos, y en Saurom. No obstante, no nos referimos a que los tipos de personaje se correspondan con una alineación moral. En novelas modernas como las de Juego de Tronos, esto no sucede de ningún modo. Los tipos de personaje son complejos, ambiguos; en fin, humanos.

El worldbuilding consiste en detallar en alto grado el mundo fantástico en el que transcurre la historia. Fauna, flora, historia, lenguas, leyendas, etcétera. Por último, hay dos grandes compartimentos dentro de la novela fantástica. La high fantasy y la low fantasy. Sucede algo semejante a lo que sucedía con la hard science fiction y la soft science fiction. Se distinguen por el grado de fantasía de las novelas. La saga de Juego de tronos sería un claro ejemplo de low fantasy. La de Dragonlance, de high fantasy.

Novelas policiacas

Sin duda, es el género que más arriba está ahora mismo en el top ventas. También se conoce como novela negra, policial o policiaca. Relata un caso criminal o algún tipo de investigación llevada a cabo por un agente. El componente clave es el misterio.

Los subgéneros de novela negra son muchos. Se puede diferenciar, por ejemplo, hasta por nacionalidades. Entre el noir francés y la novela negra escandinava. Quizá uno de los subgéneros más representativos sea el hard boiled. En las hitorais de hard boiled abundan la violencia, los bajos fondos y las malas formas. Por contrapartida, la novela negra, en general, puede ser sumamente elegante, como las obras de Raymond Chardler.

Lo más importante de este género es, obviamente, la trama. Pero los diálogos también tienen una gran importancia. Por dos motivos. El primero es que, a través de los diálogos, se pueden dejar caer pistas. El segundo y más importante, que los diálogos imprimen velocidad y volumen a las escenas. Y la escena se diría que es el núcleo compositivo de este género.

Novelas de terror

Las novelas de terror recrean una historia cuyo objetivo es aterrorizar al lector. Pero en realidad esta pretensión es descabellada. Suele traducirse a nivel de contenidos en temas que se asocian con lo sobrenatural o la fantasía. El autor más exitoso en este género es, cómo no, Stephen King. Y el clásico por excelencia, Drácula, de Bram Stoker. Entre los autores contemporáneos destacan con luz propia Ricahrd Matheson o Joe Hill.

Los más importante al abordar este tipo de novelas, es la atmósfera. Fíjate en las películas de terror. En el primer tercio no sucede nada importante. Se trata de que el espectador se familiarice con el ambiente de la historia.

Hasta aquí nuestro artículo de hoy. Esperamos que te haya sido de ayuda. Y que lo apliques de un modo u otro en tus ejercicios de escritura creativa.

Conclusiones y recapitulación

Antes de ponerte a escribir, debes decidir entre varios tipos de novela. Como ya hemos visto en artículos anteriores, los tipos de novela son cientos. Se pueden clasificar según distintos baremos. Conocerlos te ayudará a concretar tu objetivo como escritor y tus prácticas de escritura creativa.

La clasificación más evidente sería la de novelas comerciales o literarias. Las primeras buscan antes que nada el éxito de ventas. Las segundas, la innovación o la calidad literaria. No obstante, ambas opciones no son necesariamente excluyentes. Ha habido muchas novelas de gran calidad que han alcanzado un gran número de ventas. Sin ir más lejos, Don Quijote de la Mancha, de Cervantes. O En el nombre de la rosa, de Umberto Eco.

Los tipos de novela que hemos visto pueden ser tanto comerciales como literarias. Y a su vez, ellos mismos pueden combinarse. De hecho, estos cruces han producido grandes obras. Pongamos el ejemplo de La saga de Geralt de Rivia, de Andrzej Sapkowski. En principio, es una novela fantástica que cuenta las aventuras de un cazador de monstruos. Pero también incluye elementos de novela negra. Lo mismo ocurre con Crónica del asesino de reyes, de Patrick Rothfuss. La diferencia es que ésta incorpora elementos de novela biográfica

Iván Jándula Martín

Tengo a mi cargo las secciones dedicadas a la escritura creativa y a la teoría de la literatura. Soy graduado en Estudios literarios y cuento con experiencia como trabajador en el sector editorial español. Actualmente estoy en proceso de terminar la que será mi primera novela. Mi género preferido es la novela negra, pero en realidad soy un lector omnívoro.

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