diciembre 2, 2019

efraín huerta retrato

[av_one_full first min_height=” vertical_alignment=” space=” custom_margin=” margin=’0px’ row_boxshadow=” row_boxshadow_color=” row_boxshadow_width=’10’ link=” linktarget=” link_hover=” title_attr=” alt_attr=” padding=’0px’ highlight=” highlight_size=” border=” border_color=” radius=’0px’ column_boxshadow=” column_boxshadow_color=” column_boxshadow_width=’10’ background=’bg_color’ background_color=” background_gradient_color1=” background_gradient_color2=” background_gradient_direction=’vertical’ src=” background_position=’top left’ background_repeat=’no-repeat’ animation=” mobile_breaking=” mobile_display=” av_uid=’av-bgu4pz’]
[av_textblock size=” font_color=” color=” av-medium-font-size=” av-small-font-size=” av-mini-font-size=” av_uid=’av-k34vygui’ custom_class=” admin_preview_bg=”]

Poemas de Efraín Huerta | Descubre a un gran poeta Mexicano

En esta entrada repasaremos los mejores poemas de Efraín Huerta. Un poeta muy celebrado en México que recientemente ha traspasado fronteras y ha empezado a leerse mucho más en lugares como España. Repasaremos, también, su biografía y bibliografía. Con imágenes, detalles, afinidades electivas para que puedas seguir explorando, y más.


[/av_textblock]
[/av_one_full]

[av_one_third first min_height=” vertical_alignment=” space=” custom_margin=” margin=’0px’ row_boxshadow=” row_boxshadow_color=” row_boxshadow_width=’10’ link=” linktarget=” link_hover=” title_attr=” alt_attr=” padding=’0px’ highlight=” highlight_size=” border=” border_color=” radius=’0px’ column_boxshadow=” column_boxshadow_color=” column_boxshadow_width=’10’ background=’bg_color’ background_color=” background_gradient_color1=” background_gradient_color2=” background_gradient_direction=’vertical’ src=” background_position=’top left’ background_repeat=’no-repeat’ animation=” mobile_breaking=” mobile_display=” av_uid=’av-8m0ctz’]

[av_image src=’https://escribien.com/wp-content/uploads/2019/12/efrain-huerta-poeta-retrato-cara.jpg’ attachment=’7974′ attachment_size=’full’ align=’center’ styling=” hover=” link=” target=” caption=” font_size=” appearance=” overlay_opacity=’0.4′ overlay_color=’#000000′ overlay_text_color=’#ffffff’ copyright=” animation=’no-animation’ av_uid=’av-80otnr’ custom_class=” admin_preview_bg=”][/av_image]

[/av_one_third][av_two_third min_height=” vertical_alignment=” space=” custom_margin=” margin=’0px’ row_boxshadow=” row_boxshadow_color=” row_boxshadow_width=’10’ link=” linktarget=” link_hover=” title_attr=” alt_attr=” padding=’0px’ highlight=” highlight_size=” border=” border_color=” radius=’0px’ column_boxshadow=” column_boxshadow_color=” column_boxshadow_width=’10’ background=’bg_color’ background_color=” background_gradient_color1=” background_gradient_color2=” background_gradient_direction=’vertical’ src=” background_position=’top left’ background_repeat=’no-repeat’ animation=” mobile_breaking=” mobile_display=” av_uid=’av-62g3pj’]
[av_textblock size=” font_color=” color=” av-medium-font-size=” av-small-font-size=” av-mini-font-size=” av_uid=’av-k34vygui’ custom_class=” admin_preview_bg=”]

Nombre y vida
Efraín Huerta (Silao, Guanajuato, 18 de junio de 1914 – Ciudad de México, 3 de febrero de 1982)
Tipo de poesía
Poesía amorosa pero también política y militante. Destaca en su obra tardía la poesía hiperbreve también. De estilo muy medido y preciso.
Época literaria
Mediados y segunda mitad del siglo XX / Miembro del taller generación en México
Referentes y autores afines
Otros poetas afines: Jose Emilio Pacheco, Homero Aridjis, Juan Ramón Jiménez, Pablo Neruda, Octavio Paz
Sus libros recomendados de poesía
Absoluto amor (1935)
Línea del alba (1936)
Los hombres del alba (1944)
La rosa primitiva (1950)
Poemas de viaje (1953)
¡Mi país, oh mi país! (1959)
La raíz amarga (1962)
Estampida de Poemínimos (1985)


[/av_textblock]
[/av_two_third]

[av_one_full first min_height=” vertical_alignment=” space=” custom_margin=” margin=’0px’ row_boxshadow=” row_boxshadow_color=” row_boxshadow_width=’10’ link=” linktarget=” link_hover=” title_attr=” alt_attr=” padding=’0px’ highlight=” highlight_size=” border=” border_color=” radius=’0px’ column_boxshadow=” column_boxshadow_color=” column_boxshadow_width=’10’ background=’bg_color’ background_color=” background_gradient_color1=” background_gradient_color2=” background_gradient_direction=’vertical’ src=” background_position=’top left’ background_repeat=’no-repeat’ animation=” mobile_breaking=” mobile_display=” av_uid=’av-1mw1z’]
[av_textblock size=” font_color=” color=” av-medium-font-size=” av-small-font-size=” av-mini-font-size=” av_uid=’av-37hm2f’ custom_class=” admin_preview_bg=”]

Los mejores poemas de Efraín Huerta

Absoluto amor

Como una limpia mañana de besos morenos

cuando las plumas de la aurora comenzaron
a marcar iniciales en el cielo.
Como recta caída y amanecer perfecto.

Amada inmensa
como un violeta de cobalto puro
y la palabra clara del deseo.

Gota de anís en el crepúsculo
te amo con aquella esperanza del suicida poeta
que se meció en el mar
con la más grande de las perezas románticas.

Te miro así
como mirarían las violetas una mañana
ahogada en un rocío de recuerdos.

Es la primera vez que un absoluto amor de oro
hace rumbo en mis venas.

Así lo creo te amo
y un orgullo de plata me corre por el cuerpo.


[/av_textblock]

[av_hr class=’invisible’ height=’20’ shadow=’no-shadow’ position=’center’ custom_border=’av-border-thin’ custom_width=’50px’ custom_border_color=” custom_margin_top=’30px’ custom_margin_bottom=’30px’ icon_select=’yes’ custom_icon_color=” icon=’ue808′ font=’entypo-fontello’ av_uid=’av-k3ed553s’ custom_class=” admin_preview_bg=”]

[av_textblock size=” font_color=” color=” av-medium-font-size=” av-small-font-size=” av-mini-font-size=” av_uid=’av-k3ecw0vr’ custom_class=” admin_preview_bg=”]

Elegía

Ahora te soñé, así como eras: sin deslices en la voz,
con inmóviles sombras en los brazos
y tus genitales segundos de estatua.
Así como eres todavía: copiándote a ti misma,
cuando no eres ya sino la espuma de tu propia vida.

Bien te sentí en mi sueño como verso divinizado.
Mi tristeza no cabía en el fondo de mi dolor
y fue a manchar la noche de violeta.

El propio ruido de tus piernas habría despertado
los estanques, los recuerdos que a veces olvidamos
en los huecos de los jardines,
las horas que nunca fueron más allá
de donde hoy se desangran segundo por segundo,
el silencio de muchas ventanas,
antiguos y pulidos razonamientos, montañas de destinos.

De un seno tuyo al otro sollozaba un poco de ternura.

Anoche te soñé y no puedo decirte mañana mi secreto
-porque el amor es un magnífico manzano
con frutos de metal envueltos en piel de inteligencia,
con hojas que recuerdan gravemente el futuro
y raíces como brazos sumidos en una nieve de santidad-,
la misma ruta de mis dedos no podría encontrarte
ahí donde te guardas tan perfecta.
Yo no sabría elegir sino violentamente mi presencia:
te llenaría de asombro; acaso tu memoria no me crea.
Mi fatiga te gritaría un absoluto amor.
Por el cristal de aumento de la luna
la sonrisa de Dios estallaría.

La amante

Y, desdichada, hallarte vibrante de violetas,
celeste, submarina, subterránea,
ahijada de las nubes,
sobrina del oleaje,
madre de minerales
y vegetales de oro,
universal, florida,
jugosa como caña
y ligera de brisas
y cánticos de seda.

Desdichada penumbra al encontrarte
negándose tu cuerpo a mi deseo,
dándose al día siguiente,
circulando en el aire que respiro,
diseñando mi vida,
mi agonía
y mi muerte sencilla,
y mi futura muerte
entre los muertos.

Ah tu cordial miseria de caricias,
el gesto amargo de tus manos
y la rebelde fuga de tu piel,
cómo me decepcionan,
me castigan y ahogan,
hembra de plata líquida,
insobornable y mía.

Y tu noche de gritos y gemidos,
alimentando vida, creando luz,
provocando sudor, melancolía,
amor y más amor desfallecido,
tumultos de palabras,
mi desdichada niña,
olvidándote, sí, casi perdiéndote
en el ruido de torsos y sollozos.

Pero siendo destino, siendo gloria
tus cabellos castaños, tus miradas
y tus feas rodillas de suave juventud.


[/av_textblock]

[av_hr class=’invisible’ height=’20’ shadow=’no-shadow’ position=’center’ custom_border=’av-border-thin’ custom_width=’50px’ custom_border_color=” custom_margin_top=’30px’ custom_margin_bottom=’30px’ icon_select=’yes’ custom_icon_color=” icon=’ue808′ font=’entypo-fontello’ av_uid=’av-k3ed553s’ custom_class=” admin_preview_bg=”]

[av_textblock size=” font_color=” color=” av-medium-font-size=” av-small-font-size=” av-mini-font-size=” av_uid=’av-k3ecwj9f’ custom_class=” admin_preview_bg=”]

La paloma y el sueño

Tú no veías el árbol, ni la nube ni el aire.
Ya tus ojos la tierra se los había bebido
y en tu boca de seda sólo un poco de gracia
fugitiva de rosas, y un lejano suspiro.

No veías ni mi boca que se moría de pena
ni tocabas mis manos huecas, deshabitadas.
Espeso polvo en torno daba un sabor a muerte
al solemne vivir la vida más amarga.

Había sed en tus ojos. Suave sudor tu frente
recordaba los ríos de suave, lenta infancia.
Yo no podía con mi alma. Mi alma ya no podía
con mi cuerpo tan roto de rotas esperanzas.

Tus palabras sonaban a olas de frágil vuelo.
Tus palabras tan raras, tan jóvenes, tan fieles.
Una estrella miraba cómo brilla tu vida.
Una rosa de fuego reposaba en tu frente.

Y no veías los árboles, ni la nube ni el aire.
Parecías desmayarte bajo el beso y su llama.
Parecías la paloma extraviada en su vuelo:
la paloma del ansia, la paloma que ama.

Te dije que te amaba, y un temblor de misterio
asomó a tus pupilas. Luego miraste, en sueños,
los árboles, la nube y el aire estremecido,
y en tus húmedos ojos hubo un aire de reto.

No parecías la misma de otras horas sin horas.
Ya sueñas, o ya vuelas y ni vuelas ni sueñas.
Te fatigan los brazos que te abrazan, paloma,
y, al sollozar, a un lirio desmayado recuerdas.

Ya sé que estoy perdido, pero siempre ganado.
Perdido entre tu sombra, ganado para nunca.
Mil besos son mil pétalos protegiendo tu piel
y tu piel es la lámpara que mis ojos alumbra.

¡Oh geografía del ansia, geografía de tu cuerpo!
Voy a llorar las lágrimas más amargas del mundo.
Voy a besar tu sombra y a vivir tu recuerdo.
Voy a vivir muriendo. Soy el que nunca estuvo.

Continuidad

Continuidad niebla prohibida

gota
violeta declive de mi sueño
rúbrica fiel de una misma palabra
aurora torbellino desnudo
reflejo en ruinas de tu aniversario
preguntas adheridas
a la evasión solemne de tus muslos.

Insistes en compacta sucesión de movimientos
como metales en abismo sin tregua
en la piadosa geometría de tus labios
y tanto de ternura destilada en mis venas
el grito de mis dientes
en la hiedra morena
que resucita tu cabello delgado.

Dominio y sombra en el escorzo
debujo de tu beso
continuidad dorada de tu cuerpo.

Biografía y obra de Efraín Huerta

Te miro así
como miraría las violetas una mañana
ahogada en rocíos de recuerdos.

Nacido en 1914 en Guanajuato y fallecido en 1982 en Ciudad de México, Efraín Huerta fue un destacado poeta y periodista mexicano.

Estudio para abogado, pero tras la publicación de su primer libro Absoluto amor  en 1935 se dedicó en exclusivo a la literatura. Como escritor colaboró con más de veinte periódicos y revistas, ya sea con su nombre o usando varios seudónimos.

Integró el Taller Generación de Poetas Mexicanos, aunque su estilo distaba bastante de otros miembros del grupo. Al final de su carrera su estilo se centró en la poética a Ciudad de México, creando una nueva tendencia llamada “Poemínino”. Recibió el Premio Xavier Villaurrutia y el Premio Nacional de Ciencias y Artes

Algunas de sus obras más destacadas en la poética son:

  • Absoluto amor (1935)
  • Línea del alba (1936)
  • Los hombres del alba (1944)
  • La rosa primitiva (1950)
  • Poemas de viaje (1953)
  • ¡Mi país, oh mi país! (1959)
  • La raíz amarga (1962)
  • Estampida de Poemínimos (1985)


[/av_textblock]
[/av_one_full]

About the author 

Iago Fernández

Tengo a mi cargo las secciones dedicadas a la escritura creativa y a la teoría de la literatura. Soy graduado en Teoría de la literatura comparada, realizo la tesis post-doctoral en la Universidad de Oxford y cuento con experiencia como trabajador en el sector editorial español. Actualmente estoy en proceso de terminar mi tesis sobre literatura. Mi género preferido es la novela negra, pero en realidad soy un lector omnívoro de clásicos.

Leave a Repl​​​​​y

Your email address will not be published. Required fields are marked

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}

Title Goes Here


Get this Free E-Book

Use this bottom section to nudge your visitors.